lunes, 4 de diciembre de 2017

Reseña: «Querida Ijeawele o cómo educar en el feminismo».

Chimamanda Ngozi Adichie
Número de páginas: 96
Precio: 5.90 €
Editorial: Literatura Random House
Ensayo feminista



«Enséñale a tu hija que los “roles de género” son una solemne tontería. No le digas nunca que debe hacer algo o dejar de hacerlo “porque es una niña”.

“Porque eres una niña” nunca es una razón para nada. Nunca».

SINOPSIS

En lugar de enseñarle a tu hija a agradar, enséñale a ser sincera. Y amable. Y valiente. Anímala a decir lo que piensa, a decir lo que opina en realidad, a decir la verdad. [...] Dile que, si algo la incomoda, se queje, grite.

El feminismo empieza en la educación. Con su voz cálida y directa, Chimamanda Ngozi Adichie dirige esta emotiva carta a una joven madre que acaba de dar a luz. En sus quince consejos, reivindica la formación de nuestros hijos en la igualdad y el respeto, el amor por los orígenes y la cultura. Una invitación a rechazar estereotipos, a abrazar el fracaso y a luchar por una sociedad más justa. Una bella misiva con reflexiones tan honestas como necesarias que conquistará por igual a madres, padres, hijos e hijas.

MI OPINIÓN

Este libro, basado en una carta que le escribió la autora a una de sus mejores amigas cuando esta le pidió consejo para educar a su hija recién nacida en el feminismo, se convierte en una carta pública dirigida a cualquiera en la que Chimamanda enumera los consejos y situaciones que cree que pueden resultar en unas herramientas adecuadas para enfrentarse a un mundo profundamente machista y exigir la igualdad.

A todo el que haya leído Todos deberíamos ser feministas (reseña aquí) no le puede tomar por sorpresa ni el contenido ni el tono de este libro. Con el estilo que parece caracterizar a la autora, directo, humorístico, cercano y sencillo, y su fuerte convicción de la necesidad del feminismo en la sociedad de hoy en día, Adichie recopila lo que ella cree que la crianza basada en los valores feministas debería ser, junto con unas cuantas anécdotas que ayudan a ejemplificar el porqué de su necesidad y a contextualizar las razones de su propuesta.

Este es un libro muy corto que se hace todavía más breve por lo ameno e instructivo que es: tremendamente directo y simple, se nota el cariño de la autora hacia Ijeawele, la amiga que le pidió consejo, que traspasa las páginas y ayuda todavía más a la ligereza de la lectura. Querida Ijeawele o cómo educar en el feminismo no es un tratado que diga nada nuevo, que no se haya dicho antes, en absoluto. Sin embargo, constituye un ensayo ilustrativo escrito en el lenguaje de la cotidianidad, lo que lo diferencia de otros libros y ayuda a su comprensión y a empatizar con el mensaje que da.

Chimamanda es una feroz defensora de la educación como arma para romper con las desigualdades de género y herramienta para construir una sociedad más justa e igualitaria. Es por ello por lo que enfatiza aquí, al igual que en Todos deberíamos ser feministas, que un cambio en la educación supondría de inmediato un primer paso para comenzar a trabajar en un mundo distinto y más justo. La desigualdad entre hombres y mujeres se observa en todos los ámbitos (incluso en las sociedades occidentales, donde se proclama a bombo y platillo la existencia de la supuesta paridad) y es por ello por lo que Adichie trata de incitar a la reflexión con consejos sensatos, lógicos y racionales, no solo hacia un público exclusivamente femenino, sino manteniendo en todo momento la importancia de que estos consejos deben aplicarse en la educación tanto de hombres como de mujeres.
Apelando al sentido común («Enséñale que el amor no es sólo dar, es también recibir», «Enséñale a cuestionar el lenguaje. El lenguaje es el depositario de nuestros prejuicios, creencias y presunciones. Pero para enseñárselo tendrás que cuestionarte tu lenguaje»,  «Hacedlo juntos. ¿Recuerdas que en primaria aprendimos que el verbo es una palabra de acción? Pues bien, un padre es tan verbo como una madre»), escribe un manifiesto de ciudadanía llamando la atención sobre el problema al que aún nos enfrentamos cuestionando el lenguaje, los roles de género, la idea del matrimonio y la obligación de gustar.

Con todo lo que se está viendo actualmente (feminicidios, violaciones, defensa a los agresores y juicios crudos y brutales hacia las víctimas) está claro que el machismo está a la orden del día, muy lejos de ser eliminado, y que a los agresores se les protege mucho más de lo que se hace con las víctimas. Libros como este, que ponen de manifiesto determinadas situaciones que con un mínimo de educación y respeto podrían ser corregidas, pueden servir como herramientas para conseguir disipar la ignorancia y la profunda sombra que el patriarcado ejerce sobre la sociedad, aunque para ello lo primero es reconocer las propias carencias, abrir la mente y estar dispuestos a aprender y a cambiar.

Más que recomendado.

4 comentarios:

  1. Siempre he querido leer este librito, sé cuál es, muchas veces me veo pensando en si comprarlo porque el tema del feminismo me apasiona y soy fiel defensora de este, pero me tira para atrás que sea tan pequeño y me parece caro para lo que es... Supongo que seguiré debatiéndome sobre si leerlo o no XD

    Me alegra mucho que te gustara, creo que esta reseña inclinó la balanza hacia el "cómpralo, idiota" xD Incluso estoy pensando en regalárselo a alguien en Navidades <3

    Besos!

    -Joyas de Tinta

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  2. Hola :)
    Tengo ganas de probar estos libros… sobre todo ahora que soy mamá de una niña. Creo que la educación es básica y no quiero que se pueda sentir inferior por culpa de nadie por ser mujer… bueno en este caso aun es niña, pero creo que se me entiende.
    Gracias por la reseña!
    Un beso infinito ♥

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  3. Thanks for the review and input, keep up the posts. Love checking out your blog.
    Scarlett

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  4. Magnífico libro, me alegra de que te gustase.

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